La falsedad de lo que somos no solo se manifiesta en un nivel colectivo donde en teoría sería más fácil desde el punto de vista que nos importa poco la veracidad de lo que vemos, sino también desde un punto de vista personal donde preguntas que parecen tan simples como ¿quién somos? se presentan como un verdadero enigma al cuál creemos tener respuesta explicando nuestro aspecto, identidad social, lo que hacemos y lo que nos gusta es decir nuestro físico, nuestro nombre, en lo que pasamos el tiempo y nuestros gustos... ¿En verdad esto es una respuesta a la pregunta?.
La afinidad de cognición de nuestro entorno se disminuye dejando solo remanentes parásitos que solo demuestran en lo que nos hemos convertido dando lo que nos sobra y como diría un amigo mío "sintiéndonos orgulloso por ello".
Es muy fácil querer a nuestra familia porque están siempre con nosotros, a nuestra madre y nuestro padre por darnos la vida, es muy fácil querer a quien amamos porque es la persona que nos comprende y estará con uno en las buenas y en las malas, es muy fácil querer a nuestros amigos porque nos estiman y compartimos mucho con ellos. Pero esto es verdaderam
ente fácil no lo creen. "Así si juego yo"Pero esto, esto no es motivo para sentirnos y ubicarnos es demasiado individualista además de que hay una razón. No pienses que haces grandes cosas por cumplir con esto, esto ni siquiera se pide, esta un niño lo hace; esto se espera.
La verdadera grandeza de querer esta en querer a las demás personas igual. Sí ha esas personas que ignoramos día a día al andar por la calle, a las que reusamos ayudarle cuándo están en problemas, a las que vemos como extraños, a los que vemos indiferentes y aún más a nuestros enemigos.
Veamos una historia basada en la de Ruth de la biblia pero modificada:
Cierto día estaba una mujer en la feria por la mañana comprando algunos víveres cuando vió a Jesus a lo lejos, al ver tal cantidad de personas, se acercó para constatar de que ciertamente era Jesus. Al afirmarse que este era corrió hacia el para invitarlo a convivir en una cena por la noche en su casa, una cena que ella le prepararía con el mayor cariño, agradecimiento y alegría al señor, Jesus acepto ir.
La mujer gasto todo sus ahorros en comprar alimentos y preparar el mejor banquete, así como regalos para el señor.
Ese día por la tarde mientras la mujer preparaba su alimento un mendigo se le acerco a la mujer y le rogó por un poco de comida ya que no había comido en días, la mujer no tenía nada que darle ya que lo había gastado todo para preparar la comida que tenía para el huésped tan importante que tenía en la noche, por lo que la mujer le dijo "tal ves otro día por ahora no".
Después de unas horas alguien llamaba a la puerta, eran una familia muy pobre un hombre con su esposa e hijo solicitándole a la mujer que le regalara ropa vieja para poder cambiar aquellos harapos húmedos y rotos, la mujer no tenía nada más que aquellos ropajes para colocárselos a Jesus aquella noche. Empezaba a llover y Jesus no llegaba, escucho la puerta y fue a abrir inmediatamente esperando que fuera el tan añorado huésped, pero era un campesino de una zona lejana que tras el aguacero no tenía refugio donde quedarse, ni como llegar a su casa, le solicito poder quedarse por esa noche pero la mujer le dijo que estaba esperando una visita muy importante por lo cuál no iba a poder ayudarlo.
La mujer espero y espero pero Jesus nunca llegó, "quizá por la lluvia no pudo venir" pensó.
Al otro día fue a buscar a Jesus al mismo lugar donde lo vió el día anterior. Tras encontrarlo le pregunto: Jesus le estuve esperando toda la noche ¿porqué no llegaste?
Jesus respondió: Te pedí alimento y me rechazaste, te pedí abrigo y me rechazaste y fui una tercera ves a pedirte techo y me rechazaste.

"A Dios, a la vida, se le adora y agradece no con la boca, sino con las manos". JJSU


