Pero sabes ya eso para mí no es lo que era antes ya no soy el protagonista de una película, ya no soy el héroe del lugar, ya no ando con tres playmates, ya no miro el mundo desde el cielo, ya no estoy en el paraíso, tampoco construyo mundos ni sitios, ya no duermo sobre las pirámides de Egipto, me cansé de destruir demonios y monstruos, ya no me lanzo de edificios ni atravieso paredes.
Todo se ha vuelto tan sin sentido, creo que mi etapa de novato culminó, ahora solo me limito a apreciar la grandeza y agudo detalle de ese absurdo mundo.
Es curioso soy solo alguien dentro de él, miro el comportamiento de las personas y no logro descubrir comportamientos diferentes al del "mundo real" salvo algunas cosas absurdas que se contrarrestan con mi afectado nivel de coherencia.
Mantengo conversaciones con las personas de la misma manera en que lo hago estando en el mundo real, les llego a estimar.
Todo se descubre para enseñarme lo verdadero, el poder esta en construir algo de tal magnitud, un universo creado por mí y para mí donde el más mínimo detalle es tan grande como el mismo todo, donde las cosas dejan de ser para uno sino más bien pasan a ser parte de uno, aunque definas las cosas y demás seres en tercera persona, en el fondo sientes todo en primera persona.
Pero le temo, le temo al hecho de no desear vivir; lo interesante es que solo en "la realidad" el temor y el miedo adquieren significado y valides

¿qué puede ofrecer el mundo compartido ante esto?
Puede la lucidez a tal medida llevarnos a menospreciar el estado de vigilia. ¿Esto es bueno o es malo? por otro lado ¿Es bueno no desear nada porque se tiene todo?



